¡ Décimo cumpleaños !

Hoy 5 de febrero hace 10 años un grupo de ceutíes se juntaron para crear esta hermandad, pero la historia completa es mejor que nos la cuente el gran hechicero del cáos Señor Ahrimân

Un buen día dijo Sanvic: "hágase la luz" y fue Drini y le dio al interruptor. Sí, mas o menos fue así. La verdad es que "se juntó el hambre con las ganas de comer". En la formación de la hermandad influyeron dos factores: el primero fue que un grupo de amigos de la misma ciudad (Ceuta, ra, ra, ra!!) decidieron jugar al mismo juego (creo que era el World of Warcarft) y tras convencer Jose Manuel (también conocido como Sanvic) a otros compañeros a probar el mencionado juego se hizo un grupito bastante interesante de jugadores; el segundo factor era que en el momento de crearse ese grupo, algunos de los miembros ya eran bastante expertos en el manejo y disfrute warcarfniano, como fue el caso de Juanmi, también conocido como Nebo, el cual presentó al grupo a un ser extraño, oscuro y reservado llamado Gustavo (el artista también conocido como Drini). Así el grupo de jugadores, como hacen todos, se reunía para jugar habitualmente teniendo como consecuencia principal la entrada en el grupo de más jugadores, los cuales atraían, como si del lado oscuro se tratara, a más y más amigos/as. Entonces un día Sanvic dijo aquello de "¿Y si formamos una hermandad?" mientras, Juanmi y Gustavo, por su lado se decían entre ellos "Podríamos formar una hermandad". Fuera como fuese, Drini, que se caldea con nada creó la hermandad, se pensó entre todos un nombre (la idea fue mía, je, je), se eligió un tabardo, se crearon unas ventanas en el banco... y bueno, aquello echó a andar. Desde entonces no hay marcha atrás. Y no solo eso, sino que además va más gente y se apuntan a la hermandad. Esto es lo que tiene el aburrimiento, el no practicar deporte, el que la tele no ponga programas de calidad y cosas así que hacen que la peña se descarríe y acabe jugando al WOW e introduciéndose en las artes oscuras y maliciosas (malas, malas, malas, muy malas) "de ésta, nuestra hermandad". Dicho todo esto, solo queda mencionar que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.